
A continuación reproduzco un interesante artículo aparecido en el diario El Mercurio. Sería de gran importancia que los resultados de los estudios que son descritos en este artículo, pudieran ser conocidos por la opinión pública, especialmente en cuanto a las conclusiones y recomendaciones que se desprendan de él.
Chile se convierte en laboratorio vivo:
ESTE SERÁ EL TERREMOTO MÁS ESTUDIADO DE LA HISTORIAMás de 30 equipos de investigadores venidos de distintos países recorrerán la zona afectada en busca de información clave para la ciencia y la ingeniería.
Gabriela BadeEs una tragedia y, al mismo tiempo, una oportunidad. Un sismo magnitud 8,8 se vive pocas veces y por eso la comunidad internacional de sismólogos, geofísicos, ingenieros y otras especialidades está ocupando Chile como un laboratorio vivo. Equipos que llegaron desde Francia y Estados Unidos, más otros ya instalados de Alemania, están desplegados por la zona de la fractura (entre Pichilemu y Arauco) para seguir estudiando este terremoto.
"Este es el primer movimiento de una magnitud 8,8 que logramos medir con instrumentos modernos. Va a ser el terremoto mejor documentado de la historia hasta ahora, pues estudiamos la zona antes, durante y lo haremos después", dice el sismólogo chileno Raúl Madariaga, profesor de la Escuela Normal Superior de París, quien llegó la semana pasada desde Francia junto con 15 investigadores franceses y dos toneladas de instrumentos para estudiar el fenómeno.
De acuerdo con información que entregó el Instituto Geográfico Militar (IGM), en total llegará a haber más de 30 equipos distribuidos entre la V y la IX Región, desplegando instrumental para acopiar datos sobre cómo se produjo este terremoto.
"Lo que veamos acá servirá de ejemplo para otros terremotos que pudieran producirse tanto en América del Sur como en otras áreas del cinturón del Pacífico", agrega Madariaga, quien está trabajando con el Departamento de Geofísica de la U. de Chile, uno de los entes coordinadores.
En la otra mano, el IGM trabaja más directamente con Michael Bevis, investigador de la Universidad de Ohio. Él está recabando información en Chile desde el año 1993, y es parte del CAP (Proyecto GPS de los Andes Centrales), que también incluye a la U. de Concepción y a universidades de Argentina y Estados Unidos.
Bevis ya está en Chile y es uno de los especialistas extranjeros que se espera lleguen a conocer este fenómeno de cerca. "Estuve cuatro semanas estudiando la Patagonia; cuando me volví a Estados Unidos vi las noticias y me enteré del terremoto. De inmediato quise venir y como no había aeropuertos, tardé 36 horas en llegar", dice Bevis.
Además de personas, la colaboración internacional proveerá de instrumental para seguir midiendo la actividad sísmica de la zona y la deformación de la corteza terrestre (ver recuadro). Francia envió 15 GPS, 15 acelerómetros y 26 sismómetros. La National Science Foundation de Estados Unidos está enviando 20 estaciones sismológicas. Antes de ayer pidieron voluntarios para que vayan a cuidar esos equipos; ayer los interesados llamaron durante todo el día al IGM.
¿Se logrará predecir un próximo terremoto con toda la información recabada? Los sismólogos dicen que no. Pero sí esperan entender mejor estos fenómenos: cómo se generan, qué consecuencias pueden tener, cómo enfrentarlos, y ayudar a la ingeniería a crear normas que soporten estos movimientos para resguardar la vida.
A LA ESPERA DEL SISMO EN EL NORTEUna de las informaciones que llevaron a los sismólogos a adelantar que la zona sur acumulaba energía era por el desplazamiento de la placa de Nazca hacia el continente a razón de 2 centímetros al año. En el norte, este desplazamiento es de 7 cm al año, pero entre Arica y Antofagasta esa velocidad se reduce a la mitad 3,5 a 4 cm anuales y no se sabe exactamente qué fuerza detiene su avance. "Con las mediciones que estamos haciendo se puede ver el bloqueo en esa zona y la consiguiente acumulación de energía", aclara el sismólogo Raúl Madariaga.